La inteligencia artificial seguirá mejorando en el campo de la dermatología la precisión en muchos diagnósticos y, por ende, la detección más temprana.
La integración de la salud estética con el bienestar general estará redefiniendo la práctica dermatológica y el abordaje antienvejecimiento en lo que será conocido como medicina regenerativa.
Las rutinas de cuidado de la piel serán rediseñadas bajo conceptos minimalistas, donde no se reducirá la efectividad de la rutina, y donde además se incluirá el cuidado de la piel de todo cuerpo.
Continuará la innovación en procedimientos mínimamente invasivos y cuidados de la piel basados en evidencia científica.
La dermatología se prepara para un año de transformaciones significativas en 2025, impulsadas por avances tecnológicos, ciencia, bienestar y un enfoque centrado en cada persona. Según expertos de la industria, se perfilan 7 tendencias que redefinirán la práctica dermatológica y la experiencia del paciente.
1. Inteligencia artificial para diagnósticos precisos
La IA está revolucionando el diagnóstico dermatológico con herramientas como el Fotofinder y otras aplicaciones digitales capaces de identificar más de 300 enfermedades cutáneas, incluyendo lesiones pigmentadas y el cáncer de piel, con una precisión similar a la de los expertos. «El Fotofinder permite mejorar la evaluación y el seguimiento de pacientes con riesgo a desarrollar cáncer de piel de tipo melanoma», señala María Soledad Aluma Tenorio, dermatóloga y cirujana de Mohs de Aurora Clínica Dermatológica Especializada.
2. Medicina regenerativa para combatir el envejecimiento
Los avances en medicina regenerativa impulsan tratamientos estéticos mínimamente invasivos complementados con nutrición personalizada y cambios en el estilo de vida, promoviendo un envejecimiento más saludable y natural.
3. Procedimientos mínimamente invasivos
La utilización de nuevas tecnologías, algunas con fines más precisos y con mayor experticia, como es el uso de diferentes plataformas de radiofrecuencia y ultrasonido focalizado para combatir la flacidez de la cara y el cuello, electroestimulación de músculos faciales, diferentes tipos de toxinas botulínicas de acción más rápida y con efectos más duraderos y nuevas aplicaciones de ácido hialurónico e inductores de colágeno para restaurar el volumen facial y mejorar la elasticidad de la piel.
4. Rutinas de cuidado simplificadas
Se observará una tendencia hacia rutinas de cuidado más eficientes, utilizando productos multifuncionales, es decir, que combinan múltiples beneficios, y de esta manera permiten el ahorro de tiempo y recursos. De esta manera se busca tener menores efectos adversos, irritaciones de la piel, alteraciones en la barrera cutánea e inactivación de ingredientes cuando son utilizados en conjunto, de forma incorrecta.
5. Enfoque en el cuidado corporal
Por años hemos visto los avances en el cuidado de la piel del rostro con diferentes productos, técnicas y tecnologías. Para el 2025 la dermatología y la industria farmacéutica se enfocarán también en que el cuidado de la piel del cuerpo vaya más allá que sólo utilizar productos para humectarla. Se espera que lleguen, entre otros, sueros corporales, reparadores de la barrera cutánea y limpiadores corporales tan versátiles como los del rostro. Además, productos relacionados con el “lifting corporal” que empezará a ser parte de la rutina del cuidado de la piel.
6. Protectores solares mejorados
Siendo los protectores solares el producto estrella de gran parte de la dermatología, se espera que para este año se logren incorporar en el mercado nuevos filtros que permitan aumentar la eficacia de estos productos junto con texturas que aumenten la adherencia y el uso por parte de los consumidores. Ya pronto dejaremos de tener solo emulsiones y cremas, para pasar al campo de los sueros, fluidos y correctores de color con protector solar, que se adecuen con todas las necesidades y tonos de piel.
7. El potencial de los exosomas
Seguiremos escuchando sobre los exosomas, los cuales se definen como nanopartículas que tienen en su interior diferentes tipos de moléculas que buscan reparar y regenerar la piel a nivel celular. Aunque aún no está aprobado ninguno de estos productos por la FDA (Food and Drug Administration), posiblemente continuará la investigación de ellos para permitir resolver las dudas que aún hoy se tienen sobre efectividad y seguridad de estos productos.
Estas tendencias reflejan una evolución significativa en la dermatología, orientada a ofrecer soluciones más efectivas, personalizadas y centradas en el paciente, marcando un camino prometedor para el 2025.