El interés de los adolescentes por el cuidado de la piel ha crecido de manera exponencial, impulsado por redes sociales como TikTok e Instagram. Influenciadores y celebridades han convertido el skincare en una tendencia global que los jóvenes siguen sin medir las consecuencias.
Según un estudio reciente de Cámara de la Industria Cosmética y de Aseo de la ANDI, el gasto promedio de cada colombiano en productos de belleza y cuidado personal fue de $230.000 en 2023, lo que representa un incremento del 11,8 % en comparación con el año anterior, lo que evidencia cómo esta tendencia ha cobrado fuerza en el país.
Para la Dra. María Adelaida Mejía Arango, dermatóloga de Aurora Clínica Dermatológica Especializada, este fenómeno tiene una cara menos visible: los riesgos dermatológicos. “Cada vez más niños y adolescentes usan maquillaje y productos de skincare sin una guía adecuada. Siguen tendencias virales en redes sociales y muchas veces desconocen si los ingredientes son adecuados para su tipo de piel”, explica la especialista.
El problema radica en que la piel de los adolescentes es más delgada y sensible, lo que la hace vulnerable a reacciones adversas. “El uso indiscriminado de bases, pestañinas, sombras y otros productos puede generar irritaciones, brotes, picazón y descamación. En el caso de quienes tienen tendencia al acné, el maquillaje denso y con alto contenido de grasa puede agravar la condición, obstruyendo los poros y aumentando la inflamación”, advierte la Dra. Mejía Arango.
Frente a este panorama, la especialista enfatiza que el cuidado de la piel no debería seguir una moda, sino adaptarse a las necesidades individuales de cada persona. “Las rutinas faciales no dependen de la edad, sino del tipo de piel. No todos los adolescentes necesitan los mismos productos. Lo esencial es una rutina sencilla que incluya un buen protector solar, una crema humectante adecuada y un limpiador suave por las noches”.
La Dra. Mejía Arango. Además, invita a los adolescentes y sus familias a ser críticos con las recomendaciones que circulan en redes sociales: “Cuando un influencer promociona un producto, hay un interés comercial detrás. No todo lo que es tendencia es beneficioso para la piel”.
A medida que el skincare se convierte en un hábito cada vez más frecuente entre los jóvenes, es fundamental que su implementación esté respaldada por información confiable y el acompañamiento de profesionales de la salud. La educación sobre prácticas seguras y el uso adecuado de productos dermatológicos son claves para garantizar el bienestar de la piel en esta etapa de la vida.